
Finas lonchas de carne de res magra, de color rojo rubí y perfumadas con especias, colocadas en el plato junto a una guarnición caliente de fasoi, las tradicionales alubias borlotti. La carne, marinada durante mucho tiempo con sal, ajo, laurel y pimienta, puede servirse cruda como carpaccio o apenas sellada, manteniéndose tierna y jugosa. El contraste entre la frescura sabrosa de la carne y la cremosidad rústica de las alubias crea un equilibrio simple pero profundo. Es un plato convivial, a menudo disfrutado como segundo plato sustancioso o como especialidad típica en las osterie trentinas.
En Trento la carne salada y fasoi se ha convertido en uno de los símbolos gastronómicos más reconocibles de la cocina local. Aunque nació en la zona del Garda trentino, hoy es una presencia estable en los restaurantes de la ciudad y representa el vínculo entre la tradición campesina, la conservación de la carne y la convivialidad alpina.
La carne salada nació entre los siglos XVIII y XIX en el Alto Garda trentino como método de conservación de la carne de res. La carne se salaba y se condimentaba con especias para poder consumirse semanas después, convirtiéndose en un alimento valioso para las comunidades locales. Con el tiempo la preparación se ha refinado y hoy se sirve tanto cruda como ligeramente sellada, a menudo acompañada de alubias borlotti guisadas.
Restaurantes verificados, mapas y contexto cultural para cada plato típico.
Descargar la appiOS y Android. Gratis.