
Un plato de pasta de aspecto simple y luminoso: espaguetis o tonnarelli envueltos en una crema aterciopelada de Pecorino romano, salpicada de pimienta negra recién molida. El aroma es intenso y cálido, con notas lácteas y especiadas que se liberan con el vapor del plato. En boca es cremoso pero con carácter, con la sapidez del queso que se entrelaza con el picante aromático de la pimienta. Es el primer plato romano por excelencia, a menudo servido al mediodía o como apertura contundente de una cena tradicional.
La cacio e pepe es uno de los símbolos gastronómicos más reconocibles de Roma. Representa la cocina popular romana: pocos ingredientes, técnica precisa y un resultado con carácter. Es el manifiesto de la tradición capitolina, capaz de transformar la sencillez y la memoria campesina en un plato identitario.
Sus orígenes se remontan a la cocina de los pastores del Agro Romano, que llevaban consigo alimentos que se conservaban bien como Pecorino curado, pimienta negra y pasta seca durante las transhumancias. La pimienta ayudaba a estimular el calor corporal y el queso aportaba energía. Con el tiempo la receta entró en las osterias romanas, convirtiéndose en uno de los pilares de la célebre tríada de primeros platos: cacio e pepe, amatriciana y carbonara.
Restaurantes verificados, mapas y contexto cultural para cada plato típico.
Descargar la appiOS y Android. Gratis.