
Las crespelle alla valdostana son finas tortitas doradas, enrolladas alrededor de un relleno cremoso de Fontina fundida y jamón cocido, luego gratinadas al horno hasta formar una superficie ligeramente crujiente y aromática. Al cortarlas revelan un corazón suave y fundente, donde la intensidad láctea de la Fontina se encuentra con la delicadeza de la masa de las crespelle. El sabor es envolvente y mantecoso, típico de la cocina alpina. Se disfrutan sobre todo como primer plato caliente en las trattorias tradicionales de Aosta.
Este plato representa perfectamente el alma gastronómica del Valle de Aosta: pocos ingredientes locales, ricos y sustanciosos, pensados para afrontar el clima de montaña. La presencia de la Fontina DOP, símbolo quesero de la región, convierte a las crespelle alla valdostana en un emblema de la cocina de Aosta y de sus trattorias históricas.
Las crespelle alla valdostana nacen del encuentro entre la tradición francesa de las crêpes y la cocina alpina valdostana, históricamente influida por la cercana Saboya. Con el tiempo la receta se arraigó en las casas y en los restaurantes del valle gracias al uso de la Fontina local, que se funde perfectamente en el horno. Hoy es uno de los primeros platos más representativos de la cocina regional.
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