
El babá al ron es un pequeño tesoro dorado de masa leudada, con forma cilíndrica y una superficie brillante de sirope. Al morderlo es increíblemente suave y esponjoso, capaz de retener el aroma cálido y envolvente del ron. El sabor es dulce pero equilibrado, con una elegante nota alcohólica que realza la ligereza de la masa. Se disfruta sobre todo al final de la comida o durante una pausa golosa en la pastelería, a menudo acompañado de nata o crema.
En Nápoles el babá es mucho más que un postre: es un símbolo identitario de la pastelería de la ciudad. La expresión popular “si nu babà” se usa para describir algo irresistiblemente bueno. Presente en cada vitrina de pastelería, representa la generosidad y la teatralidad de la tradición repostera napolitana.
Los orígenes del babá se remontan al siglo XVIII y están vinculados a la corte de Estanislao Leszczynski, rey de Polonia, quien habría empapado un pastel seco en ron. La receta llegó luego a Francia, donde tomó forma el "baba au rhum". Sin embargo, fueron los pasteleros napolitanos del siglo XIX quienes lo transformaron en la suave obra maestra leudada que hoy identifica a Nápoles.
Restaurantes verificados, mapas y contexto cultural para cada plato típico.
Descargar la appiOS y Android. Gratis.